martes, 3 de diciembre de 2013

De libros: programando de nuevo

Me acabo de dar cuenta de que hace mucho que no comento aquí ningún libro, así que voy a aprovechar para hablar de mis dos últimas adquisiciones. Los compramos el fin de semana pasado, que bajamos a Covent Garden a echar un ojo al mercado con el ambiente pre-navideño. El caso es que hacía bastante frío y faltaba media hora para comer, así que nos metimos en la librería Foyles a hacer tiempo... y claro, ya os podéis imaginar lo que pasó :)

El primer libro que se vino conmigo fue Seven Languages in Seven Weeks: A Pragmatic Guide to Learning Programming Languages, de Bruce A. Tate. Le tenía echado el ojo desde que me lo recomendó Víctor, así que aproveché que en Foyles lo tenían y compré un ejemplar. El libro cubre lo esencial de siete lenguajes de programación con los que he tenido poco o ningún contacto hasta ahora: Clojure, Haskell, Io, Prolog, Scala, Erlang y Ruby. Ya había empezado a echarle un ojo a Ruby, y algo de Prolog sí que vi en su día, pero tengo mucha curiosidad por los demás.
El segundo libro que compramos ese día fue un regalo que me hizo Mein Mann, que tiene el mismo problema que yo cuando entra en una librería. Learn You a Haskell for Great Good!, de Miran Lipovača, es una guía para aprender Haskell que según parece es muy divertida. La sinopsis de la contraportada ya da una idea de por dónde van los tiros:

"(...) Packed with the author's original artwork, pop culture references, and most importantly, useful example code, this book teaches functional fundamentals in a way you never thought possible. (...)"

Vaya, que tiene pinta de que me lo voy a pasar bien. No deja de tener su gracia (y su ironía) que ahora que he dejado de trabajar en IT sea cuando voy a ponerme a programar por gusto. Claro que, bien pensado, igual tampoco es tan raro.



domingo, 24 de noviembre de 2013

Desde mis ventanas

Otoño siempre ha sido mi estación favorita. Recuerdo cuando trabajaba cerca del Retiro, hace unos 20 años, y me encantaba mirar por la ventana del bus a cuando pasábamos por delante del parque porque los árboles tenían un colorido precioso. Ahora que vivo rodeada de zonas verde estoy disfrutando de lo lindo con los tonos amarillos, ocres y rojos que poco ha poco han dominado el paisaje. El jardín trasero está muy bonito, aunque me temo que nos han colocado un andamio para reparar la fachada y no va a quedar muy bien en las fotos. Esta que pongo aquí es de finales de septiembre, cuando el rosal aún estaba verde pero ya tenía bastantes frutos:


Por suerte no han puesto ningún andamio en la parte delantera, así que he podido sacar una foto otoñal en condiciones:


Y para terminar subo una foto de mi otra  ventana, la de la oficina. Fue una sorpresa muy agradable encontrarme con que mi nueva mesa estaba al lado de un ventanal con unas vistas bastante guapas, porque siendo la última en llegar no contaba con ello. Además la orientación de la mesa es la misma que tenía en mi trabajo anterior, con el ala y la ventana a la derecha, así que desde el primer día me sentí como en casa. Aunque las vistas aquí son mejores, porque en Madrid tenía delante un edificio alto y aquí tengo esto:


El árbol de la derecha para mí es un bonus  porque atrae a muchos pájaros. El viernes pasado me divertí un rato observando a una pareja de cuervos que curioseaba entre las ramas. Y un par de días antes tuvimos tormenta y vi caer un rayo bastante espectacular (en el árbol no, creo que fue en el pararrayos de la inglesia que se ve al fondo). En cuanto caiga la primera nevada subiré otra foto :)


domingo, 17 de noviembre de 2013

Everywhere they boil the beans ;)

Qué cosas, no llevo ni un mes en este trabajo y ya he tenido "unos de esos momentos". Por dar algo de contexto, durante la primera semana en la empresa estuve trabajando como personal externo con un contrato temporal, porque tenían prisa en que me incorporara pero el papeleo para el contrato permanente iba a demorarse un poco. El contrato temporal era con una empresa similar a las ETTs españolas que tuvo una cagada confusión al darme de alta en su sistema de nóminas, así que he sudado tinta persiguiéndoles para cobrar esa semana. Hace un par de días por fin conseguí que me hicieran caso y me prometieron incorporarme al sistema de inmediato. Poco después recibí este email:

8<-----------------------------
Hi,
Please can you confirm your email address so we can set your system account up.
Thanks,
8<-----------------------------

Vale. Supongo que lo siguiente será llamarme para confirmar mi número de teléfono y pasarse por casa de visita para que les dé mi dirección :)




jueves, 31 de octubre de 2013

Hallowe'en

¡Mecachis! Halloween se nos ha echado encima casi sin darnos cuenta, y eso que hace nada era todavía verano. Siempre he dicho que la primera mitad del año se arrastra y la segunda se precipita, y cada año vuelvo a tener esa sensación en cuanto llega septiembre. Ya no queda nada para las navidades... Ouch.

En España nunca le habíamos hecho mucho caso a esta fiesta, pero aquí la cosa es diferente. Cuando estuvimos en casa de Clair y Bill hace un par de fines de semana les pregunté si debía comprar dulces por si venían niños a casa en esta noche y me dijeron que sí, que sería de mala educación no abrir la puerta o no darles nada, así que el otro día pasé por el súper e hice acopio de golosinas. Clair me aconsejó "compra una bolsa por niño" pero claro, siendo el primer año, a saber cuántos niños iban a venir... Conociendo como conozco a Murphy, sé que basta con que compres pocos dulces para que se presenten en tu puerta chorrocientos  críos, así que me hice con una cantidad más o menos respetable:


Adivináis lo que ha pasado ¿verdad? ¡Exacto! ¡No ha venido *nadie*! LOL!

En este barrio no hay muchos niños, y además me da a mí que los chavales prefieren ir pidiendo por las casas en lugar de los edificios de apartamentos, así que tampoco ha sido una sorpresa. El caso es que aquí me tenéis, sentada en el sofá rodeada de bolsas de cosas con nombres tan sugerentes como "Trick or Sweet", "Dead Heads", "Sour Tricks" y "Spooky Treats". Menos mal que he sido previsora y tengo un Plan B: mañana mis compañeros de oficina y los de Husband  se van a poner morados de dulces. Y yo también :)

¡Feliz Halloween a todos!


lunes, 28 de octubre de 2013

Se me está pegando...

...la afición que tienen en este país por la repostería. De siempre me ha hecho gracia lo de hornear bizcochos, pero nunca se me había dado demasiado bien, y ya si hablamos de suizos o magdalenas aquello era una lotería. Pues bien, no es que de pronto me haya convertido en una experta, pero últimamente estoy haciendo cosas bastante resultonas. Para muestra, estos scones que preparé hace poco:


Los scones son unos bollos típicos de aquí que se suelen tomar a la hora del té acompañados de nata o mermelada. Tienen fama de ser pesados y secos (de ahí lo de la nata o la mermelada para acompañar), aunque los de mejor calidad son esponjosos. Y estos míos quedaron estupendos, aunque esté mal que lo diga yo. No duraron nada en casa.

Claro que ayudó el tener un buen recetario, y sobre todo un buen horno. Viviendo de alquiler no esperaba encontrarme nada del otro jueves en cuanto a electrodomésticos, y efectivamente la lavadora o la nevera son bastante normalitas. Pero el horno es de aire caliente, que tenía entendido que iba de miedo para la repostería, y para mí que va a ser verdad. Y es que aquí en UK el horno es el rey de la cocina. Casi todos los platos precocinados que encuentro en el súper se preparan en horno convencional, y algunos también en microondas. Pero es que hasta los productos frescos traen instrucciones para cocinarlos al horno. Hace unas semanas encontré en un supermercado rodajas de emperador (cosa rara, porque no es un pescado muy común por aquí) y en la bandeja aconsejaban asarlas, ni se mencionaba que se pudieran hacer a la plancha. Así que supongo que es normal que la repostería esté a la orden del día.

Precisamente en el horno preparaba yo ayer unas verduras asadas para acompañar a un pollo que había comprado. Mientras las estaba cortando recordé que mi prima Bárbara me comentó poco antes de mudarme aquí que, por lo que ella sabía, las frutas y verduras en este país eran escasas y caras. Por lo que he podido comprobar, lo del precio depende del producto que se trate; por ejemplo las naranjas son bastante caras porque son importadas, mientras que las manzanas de producción nacional están muy bien de precio. Pero no son escasas en absoluto, y hay mucha variedad. Incluso en el súper de tamaño medio al que voy habitualmente encuentro cosas como chirivías (parsnips) y apionabo (celeriac), que nunca vi en Madrid. Los dos formaban parte de esa guarnición que preparé ayer, junto con patatas y zanahorias, que también quedó bastante bien. Eso sí, lo que no he sido capaz de encontrar son melocotones de Calanda. Snif, con lo que me gustan...



domingo, 20 de octubre de 2013

Se me ha acabado el sabático (snif)

Tenía que pasar. Mañana vuelvo a trabajar. Sé que ya iba siendo hora, y estoy contenta porque el puesto me gusta y queda al lado de casa, pero vaya... voy a echar de menos la libertad de ir de un lado para otro a mi aire.

De todas formas no me quejo, porque he disfrutado mucho este periodo de sabático. He podido pasear por las calles de Londres como siempre quise, visitando sus museos, exposiciones y parques. He conocido Dover, Bristol y Liverpool, volví a Edimburgo y pasamos unos días en Asturias este verano. Y me hubiera gustado volver unos días a Madrid antes de empezar a trabajar, o escaparme a Valencia, pero en la empresa tenían prisa y no pudo ser. Qué le vamos a hacer. Pero vaya, ha estado bien :)


martes, 8 de octubre de 2013

Curiosidades de Street View

La semana pasada tuve que ir a hacer una entrevista a una dirección en la City, en concreto el 110 Bishopsgate, conocido como Heron Tower. En aquel momento no lo sabía, pero se trata de uno de los últimos rascacielos construidos en la zona y tiene cierta fama, hasta tiene web propia. Como mi falta de sentido de la orientación es legendaria, tengo la sana costumbre de mirar en Google Maps las direcciones a las que tengo que ir para que la zona me resulte familiar, así que el día antes de la entrevista busqué "Heron Tower, London" y me encontré con esta foto:




Al principio pensé que la dirección no era correcta, pero luego me fijé en el nombre escrito en las vallas alrededor del solar en construcción, y en la película que se anuncia en el autobús, que es de 2008. Estaba claro que la foto era de hace 5 años, aunque también ayudó el texto de la esquina inferior derecha ;)

El caso es que me dio por desplazarme un poco hacia la derecha y la foto cambió por completo:




Esta imagen es de julio de 2012, aunque habría pensado que era otra calle de no ser por el edificio de ventanas verdes que se aprecia al fondo. En cosa de cuatro años no sólo se levantó la Heron Tower, también se derribaron los dos edificios de la derecha, dejando una estupenda vista de otro rascacielos emblemático de la City: el 30 St Mary Axe, conocido informalmente como "the Gherkin". Uno de mis favoritos, dicho sea de paso.

Este glitch en Street View me ha servido para darme cuenta de lo rápido que cambia el paisaje urbano y lo fácil que es no darse cuenta de ello. En la City estos cambios se notan más porque los edificios nuevos contrastan con la arquitectura típica de la zona. Claro que "lo típico" dentro de poco serán los rascacielos de acero y cristal, porque ya hay unos cuantos edificios nuevos y otros tantos planificados, incluso con las objeciones expuestas por algunas organizaciones, preocupadas por la destrucción de las señas de identidad de la zona. Y algo de razón llevan, véase el caso del 20 Fenchurch Street, apodado "the Walkie Talkie" o más recientemente "the Walkie-Scorchie", por su capacidad para fundir vehículos aparcados en los alrededores.

Por alguien se lo está preguntando, llegué bien a mi entrevista en la Heron Tower, y eso que tuve que cambiar de planes y bajarme en la estación de Moorgate en lugar de Liverpool Street debido a un fallo de señalización en el metro (sí, qué raro, jeje). Hasta me sobraron 10 minutos que pude emplear en admirar el espectacular acuario de la entrada, el más grande de UK en manos privadas. Nada menos que 1200 peces de 67 especies distintas, incluyendo algún que otro tiburón. Sólo por eso ya mereció la pena la visita.