lunes, 20 de mayo de 2013
Dedicado a Julián...
...a quien seguro que le gustan estos modelos de X-wing y B-wing que hemos visto en una tienda de Lego en Liverpool esta tarde.
miércoles, 15 de mayo de 2013
Sorpresa en el hipermercado...
...y horror en el ultramarinos. Vale, no tanto, pero no he podido resistirme :)
Antes de venir a vivir a UK ya sabía que la variedad en los supermercados de aquí no tiene nada que ver con lo que se encuentra en España. El ejemplo típico es el de las patatas fritas, que aquí tienen sabores como "sal marina y vinagre balsámico", "filete a la brasa", "pollo asado", "chile dulce" o "chile picante". Estas últimas son dos variedades distintas de la misma marca, claramente dirigidas a amantes del chile.
El caso es que después de tres meses ya me he acostumbrado, lo que es una suerte, porque me agobiaba llegar al estante del ketchup y encontrarme lo que aparece en la foto de la izquierda: ketchup barato (pero mucho, a 50 peniques el kilo), ketchup caro (10 veces más que el barato), con menos sal y azúcar, con setas, con vinagre balsámico y albahaca, con ajo a la brasa, miel y tomillo y, cómo no, con chile. Ahora ya filtro las variedades exóticas y localizo en seguida el ketchup normal, que es el que voy buscando (sí, Grey, ya sé que zoy una paleta zin ninguna zofizticazión*, LOL).
Incluso encuentro en el súper al que voy habitualmente (que no es de los más grandes) cosas que no esperaba, como jamón serrano (ibérico no,claro), aceitunas rellenas de anchoa y sobre todo chorizo Revilla. De hecho tienen varios tipos de "Spanish chorizo", se siente una casi como en casa. Pero a cambio hay unas cuantas cosas que daba por supuestas y no consigo encontrar. Ya contaba con que algunos productos no iban a ser exactamente iguales, como el pan, las galletas (no hay Marías) o el atún en escabeche (que no existe, aunque sí lo tienen en aceite, al natural y con limón y pimienta, tomate o mayonesa). Pero por ejemplo ha sido una sorpresa la ausencia casi total de fideos. Ni finos ni gruesos, ni siquiera letras o sémola. Digo "casi total" porque Amazon sí que los vende, pero en packs de 12 kilos, así que... va a ser que no. Me temo que se acabaron la fideuá y el rossejat de fideus. Una pena, porque Roberto me había pasado una receta que quedaba rica rica.
Pero lo que aún no me termino de creer es que no se venda tomate frito. En la sección de conservas vegetales hay tomate entero, troceado y triturado, tomate concentrado, y por supuesto multitud de variedades con todo tipo de hierbas (y con chile). Y donde las salsas tienen brebajes con tomate y carne, cebolla, puerro, queso o lo que se le quiera echar, la mayoría con la etiqueta "italian", que debe de vender mucho. Pero del humilde tomate frito de toda la vida, nada de nada. No es como si no pudiera hacer un sofrito, claro. Pero vaya, lo encuentro un tanto chocante :P
* (c) 2001 LucasArts
Antes de venir a vivir a UK ya sabía que la variedad en los supermercados de aquí no tiene nada que ver con lo que se encuentra en España. El ejemplo típico es el de las patatas fritas, que aquí tienen sabores como "sal marina y vinagre balsámico", "filete a la brasa", "pollo asado", "chile dulce" o "chile picante". Estas últimas son dos variedades distintas de la misma marca, claramente dirigidas a amantes del chile.
El caso es que después de tres meses ya me he acostumbrado, lo que es una suerte, porque me agobiaba llegar al estante del ketchup y encontrarme lo que aparece en la foto de la izquierda: ketchup barato (pero mucho, a 50 peniques el kilo), ketchup caro (10 veces más que el barato), con menos sal y azúcar, con setas, con vinagre balsámico y albahaca, con ajo a la brasa, miel y tomillo y, cómo no, con chile. Ahora ya filtro las variedades exóticas y localizo en seguida el ketchup normal, que es el que voy buscando (sí, Grey, ya sé que zoy una paleta zin ninguna zofizticazión*, LOL).
Incluso encuentro en el súper al que voy habitualmente (que no es de los más grandes) cosas que no esperaba, como jamón serrano (ibérico no,claro), aceitunas rellenas de anchoa y sobre todo chorizo Revilla. De hecho tienen varios tipos de "Spanish chorizo", se siente una casi como en casa. Pero a cambio hay unas cuantas cosas que daba por supuestas y no consigo encontrar. Ya contaba con que algunos productos no iban a ser exactamente iguales, como el pan, las galletas (no hay Marías) o el atún en escabeche (que no existe, aunque sí lo tienen en aceite, al natural y con limón y pimienta, tomate o mayonesa). Pero por ejemplo ha sido una sorpresa la ausencia casi total de fideos. Ni finos ni gruesos, ni siquiera letras o sémola. Digo "casi total" porque Amazon sí que los vende, pero en packs de 12 kilos, así que... va a ser que no. Me temo que se acabaron la fideuá y el rossejat de fideus. Una pena, porque Roberto me había pasado una receta que quedaba rica rica.
Pero lo que aún no me termino de creer es que no se venda tomate frito. En la sección de conservas vegetales hay tomate entero, troceado y triturado, tomate concentrado, y por supuesto multitud de variedades con todo tipo de hierbas (y con chile). Y donde las salsas tienen brebajes con tomate y carne, cebolla, puerro, queso o lo que se le quiera echar, la mayoría con la etiqueta "italian", que debe de vender mucho. Pero del humilde tomate frito de toda la vida, nada de nada. No es como si no pudiera hacer un sofrito, claro. Pero vaya, lo encuentro un tanto chocante :P
* (c) 2001 LucasArts
miércoles, 8 de mayo de 2013
Nidos
Esta foto la tomé en febrero, poco después de llegar aquí, aunque me había olvidado de ella hasta hoy:
Son dos nidos que vi en uno de los árboles que tenemos delante del portal (por si no se aprecia bien en la foto, el más pequeño está arriba a la izquierda). No entiendo tanto de aves como para saber de qué especie son, aunque a juzgar por el tamaño, y teniendo en cuenta las especies que veo por aquí, el grande podría ser de mirlo y el pequeño de jilguero o verderón. He estado observándolos por si se reutilizaban, pero los árboles ya están tupidos y desde abajo no veo gran cosa. Y lo he intentado "de oído", pero a estas alturas aquí ya pía todo árbol o arbusto por el que paso, así que es difícil saber quién suena dónde.
Lo que me hizo gracia es que ningún otro árbol de la docena que hay a la entrada tenía nidos, y éste sin embargo tenía dos. A saber qué tiene ese ábol de especial, a mí me parece igual que los demás. Los pájaros parecen ser tan quisquillosos como las personas a la hora de elegir vivienda...
Son dos nidos que vi en uno de los árboles que tenemos delante del portal (por si no se aprecia bien en la foto, el más pequeño está arriba a la izquierda). No entiendo tanto de aves como para saber de qué especie son, aunque a juzgar por el tamaño, y teniendo en cuenta las especies que veo por aquí, el grande podría ser de mirlo y el pequeño de jilguero o verderón. He estado observándolos por si se reutilizaban, pero los árboles ya están tupidos y desde abajo no veo gran cosa. Y lo he intentado "de oído", pero a estas alturas aquí ya pía todo árbol o arbusto por el que paso, así que es difícil saber quién suena dónde.
Lo que me hizo gracia es que ningún otro árbol de la docena que hay a la entrada tenía nidos, y éste sin embargo tenía dos. A saber qué tiene ese ábol de especial, a mí me parece igual que los demás. Los pájaros parecen ser tan quisquillosos como las personas a la hora de elegir vivienda...
martes, 7 de mayo de 2013
Primavera
Contra los pronósticos más pesimistas, que me auguraban un futuro de días grises y lluvia perpetua en UK, hace más de una semana que tenemos un tiempo estupendo. Ya comenté en otra entrada que me encanta tener una primavera en condiciones, no como suele pasar en Madrid, que en cuestión de pocos días hay que pasar del abrigo a ir en tirantes por la calle. Aquí estos días no solo no llueve, sino que las temperaturas durante el día rondan los 20 grados. Como esta racha no puede durar mucho, la semana pasada eché un sandwich y una botella de agua en la mochila y me fui a dar una vuelta por Hampstead Heath, que no es que quede aquí al lado, pero está a sólo un transbordo en el Overground.
Hampstead Heath es un parque grande, según Wikipedia tiene una superficie de 320 hectáreas, y no se trata de un jardín formal sino de una extensión de terreno sin urbanizar que comprende praderas, bosques, unos cuantos estanques y varias colinas. Es muy popular entre los londinenses, el otro día pude comprobar que incluso entre semana hay bastante gente por allí. Hasta había quien tomaba el sol en ropa interior en la orilla de los estanques, confirmando así la idea que tenemos en España de que los ingleses se despendolan en cuanto sale un poco el sol. La verdad es que viendo el día que hacía daban ganas de imitarles:
Después de estar un rato haciendo el vago en los Hampstead Ponds decidí hacer algo de ejercicio y subir hasta Parliament Hill, desde donde se divisan unas estupendas vistas de Londres. La subida cuesta un poco, pero el panorama merece la pena:
Ahí arriba se estaba de lujo, así que me quedé un rato tomando el sol. Con la ropa puesta, eso sí. Después bajé hasta el otro conjunto de estanques (los Highgate Ponds), que queda al este del parque, para acabar saliendo otra vez por el oeste pero por un punto distinto al que usé para entrar. El Fog of World , que consume batería que da gusto pero es divertido de llevar, muestra que hice un recorrido en forma de lazo la mar de cuco:
Hampstead Heath es un parque grande, según Wikipedia tiene una superficie de 320 hectáreas, y no se trata de un jardín formal sino de una extensión de terreno sin urbanizar que comprende praderas, bosques, unos cuantos estanques y varias colinas. Es muy popular entre los londinenses, el otro día pude comprobar que incluso entre semana hay bastante gente por allí. Hasta había quien tomaba el sol en ropa interior en la orilla de los estanques, confirmando así la idea que tenemos en España de que los ingleses se despendolan en cuanto sale un poco el sol. La verdad es que viendo el día que hacía daban ganas de imitarles:
Después de estar un rato haciendo el vago en los Hampstead Ponds decidí hacer algo de ejercicio y subir hasta Parliament Hill, desde donde se divisan unas estupendas vistas de Londres. La subida cuesta un poco, pero el panorama merece la pena:
Ahí arriba se estaba de lujo, así que me quedé un rato tomando el sol. Con la ropa puesta, eso sí. Después bajé hasta el otro conjunto de estanques (los Highgate Ponds), que queda al este del parque, para acabar saliendo otra vez por el oeste pero por un punto distinto al que usé para entrar. El Fog of World , que consume batería que da gusto pero es divertido de llevar, muestra que hice un recorrido en forma de lazo la mar de cuco:
Como curiosidad, la primera casa que me encontré al salir tenía una placa informando de que allí había vivido George Orwell. Desde luego tonto no era, porque el barrio es muy bonito:
Claro que, como suele pasar en todas partes, "bonito" va asociado a "caro". Creo que aquí con algo de esfuerzo podríamos pagar una carbonera, o un armario bajo la escalera, (je, como Harry Potter). En cierta ocasión vi este barrio descrito como "übercool, but very charming", resumiendo bastante bien la sensación que transmite. Hay bastante gente famosa que vive por la zona, incluyendo según dicen a Benedict Cumberbatch, quien en cierta entrevista respondió a la pregunta "Home is..." con "...near Hampstead Heath". No, Marta, no me lo crucé, y eso que anduve con ojo. Pena.
Como se puede ver en la captura de pantalla del Fog of World , pese a que caminé bastante aún me queda mucho parque que recorrer. En fin, qué se le va a hacer... tendré que hacer el terrible esfuerzo de volver otro día ;)
martes, 30 de abril de 2013
Roy Lichtenstein en la Tate Modern
Estas últimas semanas no he escrito en el blog, pero reconozco que ha sido un ataque de pereza, porque he estado en unos cuantos sitios y otras tantas exposiciones la mar de interesantes. Por ejemplo, a finales de marzo volví a la Tate Modern para ver la exposición Lichtenstein:A Retrospective, por la que tenía curiosidad desde que vi los anuncios en el metro el pasado enero. Sólo conocía a este autor por los libros de texto y alguna obra que había tenido la oportunidad de ver "in situ", como Woman in Bath, que está en el Museo Thyssen-Bornemisza, y las esculturas Brushstroke (del Museo Reina Sofía) y Barcelona's Head, que está en el Paseo de Colón de Barcelona. Así que aproveché que a Husband no le hace mucha gracia el pop art y me fui a la Tate entre semana, esperando evitar las colas de los sábados y domingos. Lo conseguí solo en parte, porque pude comprobar que incluso un miércoles cualquiera y con mal tiempo esta exposición es muy popular.
Y no es para menos, porque está francamente bien. Merece la pena pagar las 15 libras y media de la entrada para ver esta retrospectiva, que abarca desde sus cuadros de los inicios de los años 60 (como este Little Big Painting de la izquierda, que es de mis favoritos) hasta los paisajes de estilo chino de mediados de los 90. Las 13 salas de la exposición recogen ejemplos de las distintas etapas del autor, incluyendo algunas obras de la serie Perfect/Imperfect, que no conocía y me gustaron mucho. Es muy interesante ver cómo el estilo de Lichtenstein evoluciona con el paso del tiempo pero sigue siendo perfectamente reconocible, tanto en pintura como en escultura. Un detalle agradable fue que al entrar me dieron un folleto con las descripciones de las etapas a las que está dedicada cada sala, con lo que no tuve que estar pendiente de hacerme un hueco entre otros visitantes para leerlas en la pared. Además este librito es muy completo, lo estoy usando en este momento para refrescar la memoria mientras escribo ;) Me hubiera gustado comprar el catálogo de la exposición, pero costaba 30 libras y me temo que con la entrada fundí mi presupuesto para ese día. Snif.
Y no es para menos, porque está francamente bien. Merece la pena pagar las 15 libras y media de la entrada para ver esta retrospectiva, que abarca desde sus cuadros de los inicios de los años 60 (como este Little Big Painting de la izquierda, que es de mis favoritos) hasta los paisajes de estilo chino de mediados de los 90. Las 13 salas de la exposición recogen ejemplos de las distintas etapas del autor, incluyendo algunas obras de la serie Perfect/Imperfect, que no conocía y me gustaron mucho. Es muy interesante ver cómo el estilo de Lichtenstein evoluciona con el paso del tiempo pero sigue siendo perfectamente reconocible, tanto en pintura como en escultura. Un detalle agradable fue que al entrar me dieron un folleto con las descripciones de las etapas a las que está dedicada cada sala, con lo que no tuve que estar pendiente de hacerme un hueco entre otros visitantes para leerlas en la pared. Además este librito es muy completo, lo estoy usando en este momento para refrescar la memoria mientras escribo ;) Me hubiera gustado comprar el catálogo de la exposición, pero costaba 30 libras y me temo que con la entrada fundí mi presupuesto para ese día. Snif.
jueves, 4 de abril de 2013
Un año ya
El pasado 28 de marzo este blog cumplió un año, hay que ver cómo pasa el tiempo. Lo abrí con la idea de mantenerme en contacto con la gente de España si El Plan finalmente salía adelante, y menos mal que lo hice, porque la cosa funcionó mucho antes de lo previsto.
Para celebrar este primer cumpleaños incluyo aquí algo que encaja de lujo en la categoría de "things that freak me out " que le dio nombre al blog. Hace un par de semanas estaba haciendo cola para pagar una revista de aves cuando, entre los tabloides habituales con noticias del tipo "Aliens ate my babysitter! " me topé con esto:
Antes de mudarme a UK ya sabía que aquí iba a encontrar revistas dedicadas a mil temas, desde astronomía e ingeniería a repostería y cría de gallinas, pero reconozco que esto no me lo esperaba. Vale que este número incluye apasionantes artículos sobre las últimas tendencias en funerales, anima a hablar de la muerte (no, no se trata de ésta ;) y sortea una placa conmemorativa idealde la muerte para poner en la tumba, pero... en fin, me cuesta creer que haya tantos aficionados como para mantener una publicación así. Pero como se suele decir, para gustos hay colores...
Para celebrar este primer cumpleaños incluyo aquí algo que encaja de lujo en la categoría de "things that freak me out " que le dio nombre al blog. Hace un par de semanas estaba haciendo cola para pagar una revista de aves cuando, entre los tabloides habituales con noticias del tipo "Aliens ate my babysitter! " me topé con esto:
Antes de mudarme a UK ya sabía que aquí iba a encontrar revistas dedicadas a mil temas, desde astronomía e ingeniería a repostería y cría de gallinas, pero reconozco que esto no me lo esperaba. Vale que este número incluye apasionantes artículos sobre las últimas tendencias en funerales, anima a hablar de la muerte (no, no se trata de ésta ;) y sortea una placa conmemorativa ideal
miércoles, 3 de abril de 2013
Y luego hay quien me pregunta por qué no quiero volver
Llevo unos días que estoy que trino, y no precisamente por cosas que me hayan pasado aquí en el Reino Unido. O mejor dicho, sí, pero todas relacionadas con España. Vayamos por partes.
La semana pasada tuvimos que pasarnos por el Consulado General de España en Londres para hacer unos trámites relacionados con nuestro cambio de residencia. Mein Mann bromeó antes de salir de casa diciendo que, aunque íbamos con cita previa, probablemente nos harían esperar en una fila y además después tendríamos que coger número. Pues dio en el clavo, señores. Diez minutos de espera en la calle con un frío de narices, y otros cuarenta dentro esperando a que nuestro número apareciera en la pantallita. Cuando pienso en la gente a la que le da la hora de cierre mientras espera en esa sala me viene a la cabeza Larra y su Vuelva usted mañana.
En la misma línea, ayer recibí el formulario U1, cuya finalidad es la "declaración de periodos de seguro que deben contabilizarse al calcular la prestación por desempleo". Lo solicité a mediados de febrero, y el funcionario al que entregué el impreso me indicó que lo recibiría en dos semanas. Que se han convertido en mes y medio, no hay que olvidar que estaba la Pascua por medio. Claro que me doy con un canto en los dientes, porque la gente en los foros hablaba de tres meses de espera. El caso es que en el formulario de marras solamente consta que he cotizado desde el 1 de enero de 2010. Esto... ¿y qué pasa con el resto de cotizaciones ininterrumpidas desde el 1 de septiembre de 1993, cuado empecé a trabajar? Vaya, que si tengo que solicitar la prestación por desempleo en UK, constará que entre septiembre del 93 y enero del 10 estuve, básicamente, tocándome el chirili. Fascinante.
Pero la gota que ha colmado el vaso ha sido mi experiencia con Orange esta misma tarde. Resumiendo, la baja de la línea ADSL que pedí en febrero por teléfono y por carta certificada, y que Orange me confirmó por teléfono a mediados de marzo que estaba completada, después de todo no estaba tramitada en absoluto y me siguen pasando recibos. Qué cosas, y eso que la línea telefónica lleva de baja desde el 26 de febrero (sí, Telefónica sí hizo su trabajo). Según la amable(*) señorita que me ha atendido en el departamento de Gestiones Especiales de Orange, días después de que me confirmaran la baja les volví a llamar para indicar que "había cambiado de idea por la permanencia". De nada ha servido intentar razonar con ella que poca obligación de permanencia podía tener cuando llevaba con ellos desde 2002, y que era imposible que tuvieran una grabación de esa llamada porque nunca existió. En el mundo de Orange, soy yo quien tengo que demostrar que NO les llamé para pedir el alta de nuevo. Así que no me ha quedado más remedio que volver a pedir la baja (je, para que me hagan el mismo caso) y presentar una reclamación en la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Esto último dicen que funciona, aunque tengo poca o ninguna esperanza. Ya veremos.
Poco antes de marcharme de España, Marina me previno contra los peligros de idealizar la vida en el Reino Unido. Sigo su consejo y soy consciente de que esto no es el mundo de Yupi. Como en todas partes, aquí también tienen su mierda, lo veo en las noticias y en los periódicos (sobre todo el Mirror, LOL). Pero qué caray, viene bien cambiar de mierda de vez en cuando :)
(*) ¡Hasta se ha molestado en informarme de cabo a rabo de los descuentos que tendría si no pido la baja, pese a que le he repetido tres veces que ya no vivo en España!
La semana pasada tuvimos que pasarnos por el Consulado General de España en Londres para hacer unos trámites relacionados con nuestro cambio de residencia. Mein Mann bromeó antes de salir de casa diciendo que, aunque íbamos con cita previa, probablemente nos harían esperar en una fila y además después tendríamos que coger número. Pues dio en el clavo, señores. Diez minutos de espera en la calle con un frío de narices, y otros cuarenta dentro esperando a que nuestro número apareciera en la pantallita. Cuando pienso en la gente a la que le da la hora de cierre mientras espera en esa sala me viene a la cabeza Larra y su Vuelva usted mañana.
En la misma línea, ayer recibí el formulario U1, cuya finalidad es la "declaración de periodos de seguro que deben contabilizarse al calcular la prestación por desempleo". Lo solicité a mediados de febrero, y el funcionario al que entregué el impreso me indicó que lo recibiría en dos semanas. Que se han convertido en mes y medio, no hay que olvidar que estaba la Pascua por medio. Claro que me doy con un canto en los dientes, porque la gente en los foros hablaba de tres meses de espera. El caso es que en el formulario de marras solamente consta que he cotizado desde el 1 de enero de 2010. Esto... ¿y qué pasa con el resto de cotizaciones ininterrumpidas desde el 1 de septiembre de 1993, cuado empecé a trabajar? Vaya, que si tengo que solicitar la prestación por desempleo en UK, constará que entre septiembre del 93 y enero del 10 estuve, básicamente, tocándome el chirili. Fascinante.
Pero la gota que ha colmado el vaso ha sido mi experiencia con Orange esta misma tarde. Resumiendo, la baja de la línea ADSL que pedí en febrero por teléfono y por carta certificada, y que Orange me confirmó por teléfono a mediados de marzo que estaba completada, después de todo no estaba tramitada en absoluto y me siguen pasando recibos. Qué cosas, y eso que la línea telefónica lleva de baja desde el 26 de febrero (sí, Telefónica sí hizo su trabajo). Según la amable(*) señorita que me ha atendido en el departamento de Gestiones Especiales de Orange, días después de que me confirmaran la baja les volví a llamar para indicar que "había cambiado de idea por la permanencia". De nada ha servido intentar razonar con ella que poca obligación de permanencia podía tener cuando llevaba con ellos desde 2002, y que era imposible que tuvieran una grabación de esa llamada porque nunca existió. En el mundo de Orange, soy yo quien tengo que demostrar que NO les llamé para pedir el alta de nuevo. Así que no me ha quedado más remedio que volver a pedir la baja (je, para que me hagan el mismo caso) y presentar una reclamación en la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Esto último dicen que funciona, aunque tengo poca o ninguna esperanza. Ya veremos.
Poco antes de marcharme de España, Marina me previno contra los peligros de idealizar la vida en el Reino Unido. Sigo su consejo y soy consciente de que esto no es el mundo de Yupi. Como en todas partes, aquí también tienen su mierda, lo veo en las noticias y en los periódicos (sobre todo el Mirror, LOL). Pero qué caray, viene bien cambiar de mierda de vez en cuando :)
(*) ¡Hasta se ha molestado en informarme de cabo a rabo de los descuentos que tendría si no pido la baja, pese a que le he repetido tres veces que ya no vivo en España!
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