La semana pasada volví a Madrid después de casi un año viviendo en el Reino Unido. Me encantó volver aunque también me sentí algo rara, porque los lugares por los que pasaba me parecían a la vez familiares y extraños. Por ejemplo paseando por la zona de Goya me sentía como en casa, porque antes iba mucho por allí, pero algunos comercios parecían haber sido sustituidos por otros de la noche a la mañana. Y tampoco esperaba que me costara tanto recordar cómo ir en autobús desde Felipe II al hospital Gregorio Marañón, algo que hace un año no habría tenido ni que pensar. Pero estuvo genial, me encantó volver a ver a la gente y lo bien que me trató todo el mundo. A los que me leéis, mil gracias, os debo una :)
El caso es que en algún momento de ese viaje cogí un catarro de los chungos, tanto que al principio pensé que podría ser una gripe, así que el lunes a primera hora me acerqué a la clínica. Tuve la suerte de no encontrar a nadie esperando para la walk-in clinic (las urgencias, vaya), con lo que me vio un médico en seguida. Este doctor me aseguró que sólo se trataba de un catarro, me mandó las medicinas habituales y me aseguró que podía ir a trabajar porque a esas alturas ya no debería ser contagiosa, sobre todo tomando precauciones como lavarme las manos a menudo y no toserle encima a la gente. Así que me fui para allá, dado que me encontraba mejor, aún no eran las 10 y la oficina está a 5 minutos del médico. Y ahí fue donde empezó el surrealismo.
En cuanto aparecí por mi sitio noté que los compañeros me miraban raro. Pensé que era porque llegaba tarde, aunque había avisado por email de que iba al médico. También noté que me preguntaban varias veces qué hacía allí estando acatarrada, así que expliqué lo que me había dicho el médico y la cosa quedó ahí. Durante todo el día procuré no acercarme mucho a la gente, ni siquiera comí con ellos porque tuve que acercarme a la farmacia. Y no le di mayor importancia hasta que poco después de comer una compañera empezó a toser. Y siguió tosiendo. Le comenté a esta chica que parecía que ella también se estaba acatarrando y entonces se me quedó mirando fijamente y me soltó "es que pienso que me lo has pegado tú". Y no era de broma, no, se la notaba incluso cabreada. Según ella, no tendría que haber hecho caso del médico porque "los médicos saben muy poco". No recuerdo qué le contesté porque francamente, me pareció una chorrada. Por corto que sea el periodo de incubación del virus, cuando esta moza lo cogió yo estaba en Madrid, así que difícilmente se lo pude pasar. Pero el caso es que ella lo creía, y no fue la única, porque al día siguiente mi jefe me hizo volverme a casa a teletrabajar para que no contagiara al resto. O mejor dicho, porque este hombre es bastante majo, "para evitar que los demás piensen que les he contagiado y se enfaden conmigo". Y es que parece que esto es lo habitual, la gente se lo toma como una ofensa si cree que les has pasado un catarro o una gripe. No quiero ni pensar cómo lo llevarán si se contagian de algo más grave.
Ojo, que no digo que me parezca irrazonable el mantener aislada a una persona enferma. De hecho me alegro de haber podido teletrabajar estos días, ha sido cómodo y seguro que me ha ayudado a recuperarme. Pero me llama la atención que la actitud sea la opuesta a la que estaba acostumbrada cuando vivía en España. Al menos por mi experiencia, allí la gente va a trabajar aunque estén hechos unos zorros (aunque sólo sea porque lo del teletrabajo es ciencia-ficción y el médico da las bajas con cuentagotas) pero a nadie se le ocurre cabrearse con un compañero porque puede haberle pegado un catarro.
sábado, 1 de febrero de 2014
miércoles, 8 de enero de 2014
Más malentendidos
Hace años mi amiga Wendy, que es inglesa y por entonces vivía en España, me contó una anécdota que le había pasado cuando todavía estaba aprendiendo español. Un compañero del trabajo le había contado algún disparate, así que ella se dispuso a hacer alarde de su español contestando "¡Vamos, no me jodas!"... Y en su lugar le dijo "¡Vamos a joder!". Creo que las risas se oyeron en el pueblo de al lado. Y si Andrea, que es alemana, lee esta entrada recordará otra historia similar que me contó de cuando acababa de irse a vivir a Madrid.
Yo creo que a todo el que se muda a un país extranjero le pasan estas cosas, así que yo no iba a ser menos. Por suerte hoy la cosa ha sido al revés, jeje. Esta tarde me ha llamado por la mensajería instantánea un compañero que estaba trabajando en otra oficina, quería preguntame si el jefe había vuelto ya de una reunión. Le he dicho que no y que ya le avisaría, pero que casi mejor consultara el indicador de presencia del Office Communicator, por si se me pasaba avisarle o estaba reunida. A lo que él me ha contestado esto:
- OK, but he has it off all the time.
Claro, me ha entrado la risa tonta. Este chico quería decir que el jefe suele tener su Communicator apagado, pero vaya... "to have it off" tiene también otro significado. Iba a cachondearme contestando algo en la línea de que "para eso es el jefe", pero no ha hecho falta, se ha dado cuenta en el momento y os podéis imaginar... Con lo educado que es aquí todo el mundo, el pobre no sabía dónde meterse. Después de disculparse varias veces me ha preguntado si sabía el significado de esa expresión. Qué caray, con tanta disculpa me hubiera olido algo raro incluso de no haberlo sabido. Le he dicho que sí pero que no se preocupara, porque "context is everything". Jijiji :D
Yo creo que a todo el que se muda a un país extranjero le pasan estas cosas, así que yo no iba a ser menos. Por suerte hoy la cosa ha sido al revés, jeje. Esta tarde me ha llamado por la mensajería instantánea un compañero que estaba trabajando en otra oficina, quería preguntame si el jefe había vuelto ya de una reunión. Le he dicho que no y que ya le avisaría, pero que casi mejor consultara el indicador de presencia del Office Communicator, por si se me pasaba avisarle o estaba reunida. A lo que él me ha contestado esto:
- OK, but he has it off all the time.
Claro, me ha entrado la risa tonta. Este chico quería decir que el jefe suele tener su Communicator apagado, pero vaya... "to have it off" tiene también otro significado. Iba a cachondearme contestando algo en la línea de que "para eso es el jefe", pero no ha hecho falta, se ha dado cuenta en el momento y os podéis imaginar... Con lo educado que es aquí todo el mundo, el pobre no sabía dónde meterse. Después de disculparse varias veces me ha preguntado si sabía el significado de esa expresión. Qué caray, con tanta disculpa me hubiera olido algo raro incluso de no haberlo sabido. Le he dicho que sí pero que no se preocupara, porque "context is everything". Jijiji :D
lunes, 30 de diciembre de 2013
...Y Christmas Markets
El sábado pasado amaneció despejado y la previsión del tiempo decía que iba a ser un día estupendo, así que decidimos ir a dar una vuelta por algunos mercadillos navideños. En Londres hay unos cuantos y no están muy cerca unos de otros, pero nos las apañamos para pasar por tres de los que más nos habían recomendado.
Primero nos acercamos a Somerset House, que es un centro cultural que funciona todo el año y aloja su propia versión del mercadillo navideño, el Christmas Arcade, entre el 14 de noviembre y el 5 de enero. El sitio es bastante bonito, hasta tiene pista de patinaje sobre hielo:
También es bastante posh, no hay más que ver el pasillo. Las tiendas estaban en las habitaciones que había a cada lado:
No iba con idea de comprar nada porque ya sabía que el sitio no es precisamente barato, pero nos llevamos una sorpresa al ver que ya estaban de rebajas, así que me hice con un sombrero de pelo muy calentito y unos dulces, ambas cosas a muy buen precio.
De allí subimos a comer a un sitio que conocemos cerca de Covent Garden, lo que me dio la oportunidad de fotografiar el ambiente y la animación que hay en la zona en estas fechas. Ojo al arbolito navideño, que es igual que la miniatura que suelo poner en el recibidor, aunque un pelín más grande:
Primero nos acercamos a Somerset House, que es un centro cultural que funciona todo el año y aloja su propia versión del mercadillo navideño, el Christmas Arcade, entre el 14 de noviembre y el 5 de enero. El sitio es bastante bonito, hasta tiene pista de patinaje sobre hielo:
También es bastante posh, no hay más que ver el pasillo. Las tiendas estaban en las habitaciones que había a cada lado:
No iba con idea de comprar nada porque ya sabía que el sitio no es precisamente barato, pero nos llevamos una sorpresa al ver que ya estaban de rebajas, así que me hice con un sombrero de pelo muy calentito y unos dulces, ambas cosas a muy buen precio.
De allí subimos a comer a un sitio que conocemos cerca de Covent Garden, lo que me dio la oportunidad de fotografiar el ambiente y la animación que hay en la zona en estas fechas. Ojo al arbolito navideño, que es igual que la miniatura que suelo poner en el recibidor, aunque un pelín más grande:
Al fondo, a la derecha del árbol, se ve la parte superior del que ha resultado ser el primer super-sized LEGO Snow Globe. Poner una foto es más fácil que describirlo:
Básicamente, es un globo gigante que contiene réplicas de LEGO de 14 de los monumentos más conocidos de Londres, incluyendo el Gherkin, la catedral de St. Paul y el London Eye. Está dividido en dos mitades para que se pueda pasar por dentro. Es espectacular, sobre todo cuando lees en el cartel que hay al lado que es obra de una sola persona. Casi nada.
Después de comer, y aprovechando que aún era bastante pronto, decidimos ir a Kew Gardens para ver su Christmas Village. Este abre sobre las cuatro y media de la tarde, y llegamos con una hora de margen (pese a que fuimos en dos autobuses y pillamos un atasco considerable), así que pudimos comprobar de primera mano que por estos lares aunque haga muy buen día, cuando se va el sol hace un frío de narices. Al menos las atracciones infantiles estaban abiertas, lo que me permitió sacar esta foto del tobogán cuando aún había luz de día:
Igual en la foto no se aprecia, pero el cartel listaba como propietario a "MJ KE RULE", que a nosotros nos sonó más a rapero que a dueño de feria. Juas.
Finalmente, cuando estaba punto de quedarme pajarito del frío, abrieron las casetas del mercadillo y pude sacar esta foto:
Lamento decir que no hice mucho más, porque aunque el sitio es muy bonito, la mayoría de las casetas vendían salchichas, pavo a la brasa y vino especiado, y eran pocas las que tenían regalos y objetos de artesanía. Además lo que les quedaba no era demasiado interesante, igual es porque pasado el 25 de diciembre ya no ponen demasiado interés. El caso es que no nos apetecían salchichas en ese momento, así que nos marchamos a buscar un sitio donde tomar un té y entrar en calor. Pero vaya, el día estuvo bien :)
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Christmas...
...o lo que es lo mismo, Navidad. O las Saturnales, como me recordaba Víctor hace poco. El caso es que estamos en esa época del año que durante mucho tiempo me ha tocado bastante las narices, quizá por llevar la contraria a eso de que hay que estar contento todo el tiempo y ponerse morado. Pero dado que ésta iba a ser mi primera Navidad en UK decidí intentar ver esta estación con otros ojos, aprovechando que aquí la gente le da mucha importancia y se esfuerza por levantarte el ánimo si te ve decaido. Un compañero casi me echó la bronca cuando comenté que en esta época tiendo a ponerme triste, y para animarme me regaló chocolate negro amargo de narices, del que más me gusta. Este chaval es un cielo :)
Así que estos días me he dedicado cuando he podido a pasear por Londres y sacar fotos del ambiente navideño que se vive por aquí. Me hubiera gustado hacer más, y de hecho ayer teníamos previsto pasar por un mercadillo típico que tiene fama de ser muy bonito, pero el mal tiempo nos hizo cambiar de planes y acabamos en el RAF Museum. Que estuvo muy interesante, por cierto, pero de eso ya hablaré otro día. El caso es que aquí tenéis las fotos que he ido sacando, y si puedo hacer alguna más en los días que quedan ya la pondré por aquí.
Las primeras fotos son de las luces navideñas en Regents y Carnaby St. En realidad hay luces por todo el centro de Londres, pero estas son las que más me gustaron:
Así que estos días me he dedicado cuando he podido a pasear por Londres y sacar fotos del ambiente navideño que se vive por aquí. Me hubiera gustado hacer más, y de hecho ayer teníamos previsto pasar por un mercadillo típico que tiene fama de ser muy bonito, pero el mal tiempo nos hizo cambiar de planes y acabamos en el RAF Museum. Que estuvo muy interesante, por cierto, pero de eso ya hablaré otro día. El caso es que aquí tenéis las fotos que he ido sacando, y si puedo hacer alguna más en los días que quedan ya la pondré por aquí.
Las primeras fotos son de las luces navideñas en Regents y Carnaby St. En realidad hay luces por todo el centro de Londres, pero estas son las que más me gustaron:
En Carnaby St. han elegido llenarlo todo de petirrojos, que aquí representan la Navidad. Estaban por todas partes, así que yo me sentía como en casa, jeje. Aunque las luces más espectaculares que he visto son las de Regents St., que toman como tema la canción navideña The Twelve Days of Christmas. Cada juego de luces representaba uno de los versos de la canción, en la foto del medio se ven los Four Calling Birds y al fondo Three French Hens, mientras que en la foto de abajo los Six Geese a-Laying y Five Gold Rings. Incluso de día son muy bonitas. En esta última foto también se pueden ver las colas de gente para entrar en la famosa juguetería Hamleys, que lleva ahí desde 1760 y en estos días debe de hacer caja para todo el año.
Además de ir a ver las luces al centro, mis compañeros del trabajo me recomendaron pasar a ver los escaparates de Selfridges, que son una tradición en sí mismos. Lo malo es que sólo los vi desde el bus, así que no tengo ninguna foto decente, aunque al menos en esta se aprecia el trabajo que se han tomado al prepararlos:
Ese día iba camino de Winter Wonderland en Hyde Park, que incluye una pista de hielo, dos mercadillos navideños, varias atracciones de feria e incluso una réplica de un pueblecito bávaro, que por alguna razón aquí les parece de lo más navideño. Aquí una foto tomada precisamente allí, con cartel en alemán incluido:
La última foto la saqué paseando por ahí, en un callejón por el que pasé y que me llamó la atención en ese momento. Me gusta porque, sin ser nada especial, muestra el cariño que pone la gente aquí al adornar sus calles, incluso las menos vistosas:
Os preguntaréis si después de esto he conseguido ver estas fiestas con mejores ojos. Iba a decir que no, porque después de todo sigo echando de menos a la gente que dejé en España, pero me acabo de dar cuenta de que sí. Después de todo he disfrutado de estos paseos y del ambiente que hay por aquí. Aunque supongo que era de esperar, con lo que siempre me ha gustado Londres :D
¡Feliz Navidad a todos!
martes, 3 de diciembre de 2013
De libros: programando de nuevo
Me acabo de dar cuenta de que hace mucho que no comento aquí ningún libro, así que voy a aprovechar para hablar de mis dos últimas adquisiciones. Los compramos el fin de semana pasado, que bajamos a Covent Garden a echar un ojo al mercado con el ambiente pre-navideño. El caso es que hacía bastante frío y faltaba media hora para comer, así que nos metimos en la librería Foyles a hacer tiempo... y claro, ya os podéis imaginar lo que pasó :)
El primer libro que se vino conmigo fue Seven Languages in Seven Weeks: A Pragmatic Guide to Learning Programming Languages, de Bruce A. Tate. Le tenía echado el ojo desde que me lo recomendó Víctor, así que aproveché que en Foyles lo tenían y compré un ejemplar. El libro cubre lo esencial de siete lenguajes de programación con los que he tenido poco o ningún contacto hasta ahora: Clojure, Haskell, Io, Prolog, Scala, Erlang y Ruby. Ya había empezado a echarle un ojo a Ruby, y algo de Prolog sí que vi en su día, pero tengo mucha curiosidad por los demás.
El segundo libro que compramos ese día fue un regalo que me hizo Mein Mann, que tiene el mismo problema que yo cuando entra en una librería. Learn You a Haskell for Great Good!, de Miran Lipovača, es una guía para aprender Haskell que según parece es muy divertida. La sinopsis de la contraportada ya da una idea de por dónde van los tiros:
"(...) Packed with the author's original artwork, pop culture references, and most importantly, useful example code, this book teaches functional fundamentals in a way you never thought possible. (...)"
Vaya, que tiene pinta de que me lo voy a pasar bien. No deja de tener su gracia (y su ironía) que ahora que he dejado de trabajar en IT sea cuando voy a ponerme a programar por gusto. Claro que, bien pensado, igual tampoco es tan raro.
El primer libro que se vino conmigo fue Seven Languages in Seven Weeks: A Pragmatic Guide to Learning Programming Languages, de Bruce A. Tate. Le tenía echado el ojo desde que me lo recomendó Víctor, así que aproveché que en Foyles lo tenían y compré un ejemplar. El libro cubre lo esencial de siete lenguajes de programación con los que he tenido poco o ningún contacto hasta ahora: Clojure, Haskell, Io, Prolog, Scala, Erlang y Ruby. Ya había empezado a echarle un ojo a Ruby, y algo de Prolog sí que vi en su día, pero tengo mucha curiosidad por los demás.
El segundo libro que compramos ese día fue un regalo que me hizo Mein Mann, que tiene el mismo problema que yo cuando entra en una librería. Learn You a Haskell for Great Good!, de Miran Lipovača, es una guía para aprender Haskell que según parece es muy divertida. La sinopsis de la contraportada ya da una idea de por dónde van los tiros:
"(...) Packed with the author's original artwork, pop culture references, and most importantly, useful example code, this book teaches functional fundamentals in a way you never thought possible. (...)"
Vaya, que tiene pinta de que me lo voy a pasar bien. No deja de tener su gracia (y su ironía) que ahora que he dejado de trabajar en IT sea cuando voy a ponerme a programar por gusto. Claro que, bien pensado, igual tampoco es tan raro.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Desde mis ventanas
Otoño siempre ha sido mi estación favorita. Recuerdo cuando trabajaba cerca del Retiro, hace unos 20 años, y me encantaba mirar por la ventana del bus a cuando pasábamos por delante del parque porque los árboles tenían un colorido precioso. Ahora que vivo rodeada de zonas verde estoy disfrutando de lo lindo con los tonos amarillos, ocres y rojos que poco ha poco han dominado el paisaje. El jardín trasero está muy bonito, aunque me temo que nos han colocado un andamio para reparar la fachada y no va a quedar muy bien en las fotos. Esta que pongo aquí es de finales de septiembre, cuando el rosal aún estaba verde pero ya tenía bastantes frutos:
Por suerte no han puesto ningún andamio en la parte delantera, así que he podido sacar una foto otoñal en condiciones:
El árbol de la derecha para mí es un bonus porque atrae a muchos pájaros. El viernes pasado me divertí un rato observando a una pareja de cuervos que curioseaba entre las ramas. Y un par de días antes tuvimos tormenta y vi caer un rayo bastante espectacular (en el árbol no, creo que fue en el pararrayos de la inglesia que se ve al fondo). En cuanto caiga la primera nevada subiré otra foto :)
Por suerte no han puesto ningún andamio en la parte delantera, así que he podido sacar una foto otoñal en condiciones:
Y para terminar subo una foto de mi otra ventana, la de la oficina. Fue una sorpresa muy agradable encontrarme con que mi nueva mesa estaba al lado de un ventanal con unas vistas bastante guapas, porque siendo la última en llegar no contaba con ello. Además la orientación de la mesa es la misma que tenía en mi trabajo anterior, con el ala y la ventana a la derecha, así que desde el primer día me sentí como en casa. Aunque las vistas aquí son mejores, porque en Madrid tenía delante un edificio alto y aquí tengo esto:
domingo, 17 de noviembre de 2013
Everywhere they boil the beans ;)
Qué cosas, no llevo ni un mes en este trabajo y ya he tenido "unos de esos momentos". Por dar algo de contexto, durante la primera semana en la empresa estuve trabajando como personal externo con un contrato temporal, porque tenían prisa en que me incorporara pero el papeleo para el contrato permanente iba a demorarse un poco. El contrato temporal era con una empresa similar a las ETTs españolas que tuvo una cagada confusión al darme de alta en su sistema de nóminas, así que he sudado tinta persiguiéndoles para cobrar esa semana. Hace un par de días por fin conseguí que me hicieran caso y me prometieron incorporarme al sistema de inmediato. Poco después recibí este email:
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Hi,
Please can you confirm your email address so we can set your system account up.
Thanks,
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Vale. Supongo que lo siguiente será llamarme para confirmar mi número de teléfono y pasarse por casa de visita para que les dé mi dirección :)
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Hi,
Please can you confirm your email address so we can set your system account up.
Thanks,
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Vale. Supongo que lo siguiente será llamarme para confirmar mi número de teléfono y pasarse por casa de visita para que les dé mi dirección :)
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